Atendió el canario, a los micrófonos del circuito europeo, en la jornada previa al comienzo del último torneo de la temporada regular del DP World Tour en el Woo Jeong Hills Country Club.
La expresión de “el último baile” está tan manida que ya da hasta cosita utilizarla pero, la verdad, describe a la perfección lo que queremos contar. Se juega el último torneo de la temporada regular en el circuito europeo y es el momento de pegar el último arreón para conseguir los objetivos soñados a principio de la temporada o, también, para salvar los muebles si las cosas se han ido torciendo.
De hecho, cuando Usted lea esto, probablemente ya haya muchos de los nuestros que hayan terminado su vuelta y tendremos un primer feeling de cómo pintan las cosas.
Hay varios miembros de La Armada en liza esta semana y con diferentes objetivos pendientes de cierre o consecución. Desde la pelea por la tarjeta del PGA de Ayora, a la lucha por salvar la tarjeta de García-Heredia. Tenemos de todo.
Uno de los nuestros, y no es cualquiera, atendía a los micrófonos del DP World Tour desde el propio campo y, como siempre que habla, Rafa Cabrera Bello no puede decir las cosas más claras. Para empezar, pone en su sitio a un despistado reportero que le pregunta por la presión de pelear por mantener la tarjeta cuando Rafa está lejísimos de ese follón. Un error lo tiene cualquiera, seamos sinceros.
Rafa llega con buena parte de los deberes hechos. Pero Rafa es un competidor nato y quiere más. Sabe que su juego ha mejorado notablemente y las cosas empiezan a funcionar como él sabe que pueden (y deben) hacerlo. Él sabe que lo que estaba buscando con su swing está ahí.
Y dio buenas muestras de ello en Irlanda (con hoyo en uno incluido) y también en el Open de España. Ojo, recordemos de dónde viene el grancanario. Un calvario es poco.
Este año, Rafa marcha en la posición 70 de la Race To Dubai. En 2024 cerró la temporada en el puesto 127. No hacen falta muchas más palabras para resumir la mejoría.
Rafa, bienvenido a Corea. Es una semana importante para ti y para muchos jugadores que están intentando mantener la tarjeta. ¿Eso añade un poco de presión? ¿O más bien te motiva?
Bueno, a ver, yo en realidad no estoy intentando mantener la tarjeta, estoy el 70º en la Race to Dubai, así que digamos que estoy justo en el límite para ver si me meto en los playoffs de Abu Dhabi.
Y sí, claro, al ser el último torneo de la temporada regular… normalmente en golf siempre decimos “bueno, ya habrá otra semana”, pero esta vez puede que no la haya, ¿no? Así que hay un pelín más de presión.
Pero siendo sincero, intento no pensar mucho en eso. Simplemente quiero salir ahí y jugar mi golf. La verdad es que esta segunda mitad del año he jugado bastante mejor, así que ojalá pueda tener un buen arranque, pasar el corte, que creo que con eso debería estar bien. Y si no, pues nada, si hace falta un buen fin de semana, también voy a pelearlo.
Hace poco te vimos a tu mejor nivel en Irlanda. ¿Eso te da confianza ahora que llegamos al final de la temporada?
Sí, la verdad que en Irlanda fue una gran semana.
Fue la primera vez en todo el año que sentí que había jugado cuatro buenas vueltas seguidas. A lo largo de la temporada he tenido muchas rondas buenas, pero me costaba encadenar las cuatro en un mismo torneo. Y en Irlanda fue como un punto de inflexión.
Eso me dio muchísima confianza. También me sentí cómodo estando en la pelea, que hacía bastante que no me pasaba, así que fue una semana muy positiva para mí en muchos aspectos.
Está claro que el inicio del año fue complicado. ¿Cómo se mantiene la calma y la paciencia en esos momentos?
Bueno, es más fácil decirlo que hacerlo, pero lo ideal es confiar en el proceso en el que estás metido. Ya sea que estés cambiando el swing, la actitud, el físico… lo que sea, hay que confiar en el trabajo que estás haciendo e intentar no obsesionarte con los resultados.
Aunque claro, también es verdad que es muy difícil, porque en este deporte al final nos miden por los resultados —los demás y nosotros mismos—, así que siempre quieres que lleguen y que lleguen rápido. Pero a mí lo que me funciona es creer de verdad en lo que estoy haciendo… y luego, bueno, dejar que sea Dios quien decida cuándo llegan las cosas buenas.

Y por último, ¿has tenido la oportunidad de jugar el campo? ¿Qué nos puedes contar sobre lo que podemos esperar esta semana?
Sí, ayer jugué el campo. Y la verdad, me ha gustado mucho. Creo que es un campo que favorece a los que pegan largo desde el tee. Las calles me parecieron bastante anchas y están en condiciones espectaculares.
El rough no está muy alto, salvo en alguna zona suelta, pero en general se puede jugar bien.
Así que pegarla largo va a ser una ventaja.
Ahora, los greenes… son grandes, pero muy traicioneros. Tienen caídas muy sutiles, pero largas, y eso puede complicar mucho las cosas. Hay que estar muy fino con el approach y el putt, porque ayer rodaban bastante rápido.
A ver qué nos depara la semana.
