Uno de los placeres que disfrutamos en el mundo del golf profesional es charlar largo y tendido con Adolfo Juan Luna, caddie de Iván Cantero desde hace ya varias temporadas. Tocamos varios palos: la temporada de Iván, la mejora en juego y confianza, el papel del caddie y, por supuesto, Seve.
Seguramente, los grandes olvidados en el mundo del golf profesional son los caddies. Juegan un papel trascendental y, aquellos que son buenos en su trabajo están realmente cotizados entre los jugadores.
Caddies como Jim “Bones” Mackay, Billy Foster, Adam Hayes o Steve Williams han hecho campeones y sostenido los triunfos de tipos como Mickelson, Seve, Jon Rahm o Tiger Woods. Son caddies de leyenda y han forjado carreras despampanantes. Ni por asomo, el papel del caddie se reduce a llevar la bolsa de palos y “cantar distancias” al jugador. De hecho, los buenos jugadores que tienen un buen caddie multiplican su rendimiento en competición.

En el caso de Adolfo, y para comprobarlo lo único que tienen que hacer es seguirle por el campo con Iván Cantero, juega un papel fundamental en el rendimiento de su jugador. Incluso, como el mismo nos indica en la entrevista, hace de psicólogo dentro del campo.
De hecho, muchas veces hemos dicho en nuestras cuentas de redes sociales que el golf profesional no es un deporte individual sino que son equipos de dos personas. El jugador que ejecuta los golpes y el caddie que aconseja y colabora en el diseño de la estrategia. No siempre es así, pero cuando se produce de este modo, suele funcionar.
Llegaban, Iván y Adolfo, al Estrella Damm Catalunya Championship en una racha de juego y de resultados que no les tenía demasiado contentos. El mejor resultado en el año ha sido un puesto trigésimo cuarto empatado que obtuvieron en el Hainan Classic de marzo.
Algo parecido, por ejemplo, a lo que sucede en los equipos de fútbol cuando los resultados no salen y “el vestuario se conjura para sacar la temporada adelante”. Es curioso como los deportes profesionales, en algunos aspectos, no son tan diferentes entre sí.
“Veníamos jugando mejor de lo que decían los resultados. Es verdad que el principio de la temporada ha sido duro. No lo hemos pasado bien en el campo”. Pero ha habido un punto de inflexión en el torneo de la semana anterior a la del Estrella Damm. De hecho, como el propio Adolfo nos cuenta, durante el torneo de Turquía se produce un punto de inflexión en forma de reunión de equipo de trabajo y de toma de decisiones.

Reconoce Adolfo, e Iván Cantero en otra entrevista que le hicimos el domingo en El Prat, que sigue habiendo dos problemas técnicos o de juego todavía pendientes de resolver. Por un lado, el juego con los wedges y, por el otro, las salidas de bunker. Especialmente cuando son golpes largos.
Otro de los aspectos que Iván Cantero destacaba al principio del torneo es el tener un poco más de paciencia en los greenes. Ser capaces de puttear sin generar más presión innecesaria por esa ansiedad de embocar.
Además de los aspectos técnicos, la faceta de trabajo mental para mejorar mentalidad y actitud ha sido clave en la mejoría de juego y de resultado en el Estrella Damm Catalunya Championship. “Hay que seguir en esa línea para que la temporada pueda ir a más”.
En este torneo, las sensaciones y los números han sido muy distintas. La conjura del vestuario ha funcionado. Adolfo es muy consciente de que “el golf estaba ahí”. Y así ha sido. Puesto décimo séptimo empatado. El mejor del año (por ahora).
¿Y cómo lo han solucionado? Adolfo, lo tiene cristalino: “Hemos hablado muchísimo durante todo el torneo” y señalaba que el propio Cantero “tenía que dar un golpe encima de la mesa y poner de su parte para hacer ese click necesario. Todos en el equipo, pensamos que se podía hacer si ponía un poco de su parte en el tema mental”.
Preguntábamos a Adolfo al respecto de cuál es su plan para consolidar esta mejora y estas sensaciones porque “si los resultados no acaban llegando es complicado y al jugador le entran las dudas”.

Por un lado, saben que tienen trabajo técnico pendiente: los bunkers de calle y los wedges. “Él tendrá que seguir trabajando con Álvaro, su psicólogo, para seguir en esa línea ascendente en la temporada”. De hecho, nos contaba que durante la última jornada del Estrella Damm Catalunya Championship, ha tratado de recordar a Iván que “estamos haciendo el mejor torneo en año y medio”.
Adolfo habla mucho con su jugador. Esto nos lo explica y nos dice que “Iván no lleva libro y y le cuesta mucho hacer todo lo que es externo. Cuánto está jugando el viento, cual es la zona de bote…Yo, lo que hago es argumentarle por qué creo que es ese golpe”. Y, de nuevo, el papel del caddie como generador de confianza: “me gusta explicárselo bien para darle confianza de que lo que le estoy diciendo es lo correcto. Intento ser bastante persuasivo”.

De verdad, escucharles es, además de entretenido, pedagógico. Escuchando esas conversaciones es cuando al amateur de charca, como nosotros, le queda más claro la cantidad de factores que intervienen, y que hay que tener en cuenta, en un golpe de golf profesional.
Adolfo trae el golf desde la cuna o desde el ADN y la pregunta por Seve era casi obligada. “Seve es una figura irrepetible. De las que me gusta a mí. Del golf de la vieja escuela”.
Y nos regalaba un recuerdo de hace algunos años “Tuve una bonita experiencia haciéndole de caddie a Gonzalo Berlín en una copa puerta de hierro en Santa Marina. Iba jugando Gonzalo Berlín, compañero mío de la Blume, contra Javier Ballesteros e iba Seve de caddie de Javier Ballesteros. Y recuerdo con mucho cariño ese partido porque Seve le dio varios consejos a Gonzalo durante la vuelta y fue bonito”.
Hemos visto durante el torneo a varios caddies con la gorra de GTM, empresa de la que Antonio Barrenechea es presidente y Adolfo nos explicaba que es una acción muy especial: “Tenemos una persona que es excepcional que es Antonio Barrenechea que nos echa una mano a varios caddies españoles. Él es un apasionado del golf y nos ayuda de forma totalmente altruista. Los viajes son muy costosos y tener a una persona como Antonio Barrenechea que nos ayuda tanto es una gozada y es de agradecer”.

Si han visto Ustedes a Adolfo por un campo de golf habrá notado que luce los calcetines más enrollados de todo el torneo. La verdad, son una pasada y no pudimos resistirnos a preguntarle que dónde los consigue. En el momento de la entrevista llevaba unos de Tom y Jerry espectaculares. “Esto surgió a raíz de que me fue al LIV con Eugenio Chacarra. Felipe Cortina, al que da clase mi tío Kiko, nos dijo que si nos interesaba llevar los calcetines que son de la marca Jimmy Lion nos los mandaba. A partir de ahí, empezó a mandarme calcetines. Son divertidísimos y van sacando muchas colecciones. Dentro de poco van a sacar unos de un golfista que todavía no puedo decir”. Estimado Señor Cortina, sepa Usted que ha ganado dos clientes. ¡Cómo molan sus calcetines!
