Última ronda en este Masters de Augusta para los dos españoles. Jon mejora notablemente para cerrar el torneo con mejores sensaciones. Sergio no mejora juego, ni actitud, ni imagen.
No debe ser nada fácil para dos titanes de este deporte como son Jon Rahm y Sergio García tener que madrugar un domingo de major para salir a jugar su ronda. No tiene que ser una pastilla agradable de tragar. Independientemente de las expectativas de cada uno de ellos, estos tipos están hechos para ganar torneos. Son personas, fundamentalmente, competitivas.
Pero, una de las cosas que tiene el deporte en general, y especialmente el de élite, es que te pone en tu sitio. Para bien y para mal y, en el caso de los dos representantes de La Armada en liza en Augusta este fin de semana, ha sido para bastante mal. No hay más cera que la que arde.
No han jugado bien y la clasificación de un torneo a cuatro rondas siempre muestra, golpe arriba o golpe abajo, el lugar que el juego de cada profesional puede permitirse.
Tras una semana durísima, con un jueves demoledor incluido y para abrir boca, Jon ha conseguido hoy hacer una muy buena ronda de golf. No perfecta, no impecable, pero es cierto que hoy se parecía al Jon que conocemos.
Él ha dicho que no ante los medios españoles acreditados, pero quizás le ha venido bien la ausencia de presión, ante la relativa intrascendencia del resultado de hoy, para sacarse el mono de la espalda, que dicen los británicos, y jugar algo más suelto.

El resultado de hoy, desde luego, es el mejor de toda la semana. Cuatro bajo par y muy buenas sensaciones de juego. Además, una lástima el tropiezo en el dieciocho, por segundo día consecutivo.
Empezaba la vuelta muy bien y muy pronto. Dos birdies tempraneros y seguidos para ir dándole cuerpo a la vuelta. En el dos con un gran putt y en el tercero con un approach de muchos kilates desde fuera de green para rematar con un putt firme.
Dos sustos le esperaban a Jon en los hoyos cinco y seis en forma de bogeys pero, de nuevo, se enchufó a consiguió tres birdies de manera consecutiva en los hoyos siete, ocho y nueve.
Además, alguno fue de hermosa factura como el del nueve en donde hace un approach desde fuera del green, a unos 18 metros del hoyo, que termina entrando.
El del hoyo doce tampoco estuvo nada mal, teniendo en cuenta que es una trampa bastante mortal. Si se fijan, solo ha hecho birdie en ese hoyo en el día de hoy. Lo jugó de cine, la verdad. Salida a centro de green y la bola se detiene a más de seis metros del hoyo. Magnífico putt y para adentro.
Añadiría a su cuenta particular un birdie más en el dieciséis para finalizar la vuelta con siete en total. Nada mal, sobre todo teniendo en cuenta el precedente. Finalmente, termina el torneo con +1.
Preguntado por si le servía de consuelo a la mala semana la vuelta de hoy decía que le “viene bien. Una pena no, hombre, me fastidia más terminar el torneo sobre par, que, bueno, si hago par el último, pues ni tan mal, ¿no?”
De lo que no tiene ninguna duda Jon es que su semana en Augusta no ha sido buena y no lo esconde: “¿Balance de la semana?, pues, en general, malo, bastante malo. Son tres años seguidos que llego al domingo y tengo cero opciones de nada. No es para lo que se entrena.
Me gustaría tener opciones de ganar o, por lo menos, de salir cerca de (los líderes) y tener opciones de ganar, pero esto determinar antes de que los líderes salgan fastidia bastante. Así que no. No voy a decir nada nada muy bueno esta semana”.
Y abundaba en el tema a pregunta de otro periodista acerca de si se llevaba algo positivo: “Hoy lo he hecho muy bien todo, entre comillas. No he cometido errores, pero lo he hecho mucho mejor. De cara a lo largo de la semana entera, no. Así que no es una de las semanas que me vaya a ir muy contento o con mucha positividad, pero hoy sí, hoy diría que sí, ha habido cosas muy buenas.”
Preguntaban a Jon si se había presionado de más y si ese podría haber sido el problema esta semana: “No, no. Tenemos todos la misma presión de querer ganar, sobre todo los que en teoría somos favoritos a veces, ¿no? Así que, no, no hay más presión de lo que he tenido nunca. Igual parece así, pero es simplemente mal juego”
Al respecto de las declaraciones de Sergio acerca de sus pensamientos de posible retirada si su juego no mejora, Jon no se corta un pelo: “Yo creo que eso son igual cosas que se dicen en caliente, ¿no? Entiendo por qué lo dice, pero si a mí me preguntan, ¿Sergio aún tiene talento de sobra para competir donde él quiera competir? ¿Es capaz de hacerlo muy, muy bien? Tiene la calidad, aún está ahí. Así que, si fuese mi consejo: que no diga más chorradas de esas, y que se concentre en qué puede hacer para para volver a ese a ese camino”.
