La semana, y el estado de ánimo de Sergio se resume en el día de hoy. Especialmente, en los tres primeros hoyos con bochorno incluido en el tee del dos. Mala semana de juego y peor de actitud y sensaciones.
Sergio está pasando un rato horroroso. No cabe duda después de lo que hemos visto hoy. Cierto es que no es la primera vez que Sergio pierde los nervios en el campo de golf pero nunca los había perdido en un templo del golf como Augusta National.
No le salen las cosas y, además, tiene en su cabeza sensaciones y pensamientos que le están haciendo mucho daño tanto en su confianza como en su paciencia.
Lo que hemos visto hoy en el campo no le debería pasar a un jugador con su experiencia, su edad y su prestigio deportivo. Sencillamente no es aceptable.
Empezó torcido. Firmó un bogey en el primer hoyo de la tarde. Para abrir boca su golpe desdeel tee terminó en aterrizaje de su bola en la silla de un espectador, a la derecha de la calle.
Llegó al tee del segundo hoyo y la salida no fue nada buena, la verdad. Desviada de nuevo a la derecha.
La reacción de Sergio fue liarse a estacazos con el driver contra el césped, levantando una chuleta para, a continuación, estrellarlo contra la nevera que los jugadores tienen a su disposición en cada tee.
Driver reventado y a jugar dieciséis hoyos sin driver. En Augusta National. Tela…
La escena es dantesca y realmente dolorosa y deja entrever el estado de ánimo de Sergio.
Acto seguido, se le pudo ver cargando con la bolsa de Jon Rahm calle abajo mientras Adam Hayes, caddie de Jon, rastrillaba el bunker de la calle en la que la bola de Jon no había caído.
Como gesto de camaradería, Sergio llevó la bolsa mientras los dos caddies se ocupaban del bunker.
Como no podría ser de otra manera, Sergio ha sido reprendido por Augusta National ya que es una actitud que no se va a consentir en un escenario como este.

El resultado de la ronda, francamente intrascendente, es de setenta y cinco golpes. La peor junto con la del viernes. Cinco bogeys y dos birdies. Termina el torneo con ocho golpes por encima del par en el acumulado.
Pero, lo peor de todo, es que Sergio está con su paciencia agotada y esto es lo más urgente. Debe encontrar la manera de resolverlo porque, piense lo que piense de sí mismo en este momento, es un jugador de golf de primer orden mundial.
Comparecía ante los medios españoles acreditados y estas eran algunas de sus respuestas:
¿Se acabó el martirio?
La semana que viene el juego otra vez.
Sergio, hoy más o menos las mismas sensaciones, ¿no?
No ha cambiado nada.
¿Peores?
Obviamente, sí. Empezó mal y y, bueno, pues, poca cosa.
En Augusta, ¿jugar sin un driver es jugar con una mano casi atada en algunos hoyos?
No sé, sinceramente, si te si te soy sincero, a lo mejor echo menos golpes de los que hubiera hecho con el driver.
¿Hay algún golpe en el que lo hayas echado de menos? O sea, ¿alguna situación en el que hayas echado de menos?
En el tres, en el cinco, en el siete, en el ocho, en el nueve, en el once, en el trece, en el catorce, en el quince, en el diecisiete y en el dieciocho. Aparte de eso, ninguno más.
Sergio, ¿mirás al horizonte de la temporada y hay algo que te ilusione? ¿Jugar el British?
¡Jugar el British! (risas) Para eso hay que clasificarse primero.
Obviamente, pues, hay que hay que seguir, hay que ver si encontramos alguna sensación positiva y bueno, si conseguimos enderezar un poquito el juego.
Pero, bueno, la verdad es que en estos momentos está complicado. Veremos a ver qué somos capaces de hacer.
Entiendo que el primer objetivo es intentar darle la vuelta a la situación, encontrar esa sensación positiva, que es lo que vas a buscar. Y el siguiente gran objetivo, ¿sería clasificarte para el para el British, por encima de todo?
En estos momentos tengo que ir pasito a pasito. Obviamente, eso no significa que no vaya a ir a jugar la clasificatoria, ¿no? Pero, en estos momentos, tal y como estoy jugando, es prácticamente imposible que clasifique.
Entonces, hay que hay que encontrarse primero y luego y luego ver lo que se puede hacer.

Tú eres muy de ti mismo y te conoces mejor que nadie, pero ¿te planteas, a lo mejor, hablar con alguien o pedir alguna ayuda?, ¿algún entrenador? ¿te lo estás planteando o no?
No, realmente no. Es más es más de tenerlo en mi cabeza primero, hasta que no lo tenga ahí, va a ser va a ser complicado.
Evidentemente, tienes contrato con LIV y tienes que estar jugando la semana que viene pero ¿sería esta la típica situación en la que te tomarías tiempo libre para “desintoxicarte”?.
No sé, es complicado de decir, ¿no?
Yo creo que depende de muchas cosas. También hay veces que la única manera de salir de estos de estos momentos es jugando. Porque yo luego voy al campo de prácticas y le pego de maravilla y, a lo mejor, en casa juego con los amigos y le pego a muy buen nivel.
Entonces, la cosa es la competición, y lo que hay que lo que hay que saber es estar ahí en cuanto compites, ¿no? Y, entonces, la presión es diferente, el campo juega diferente, hay muchas cosas que cambian y por eso, no todo el mundo lo puede hacer.
Yo siempre lo he dicho, hay muchísimos grandes jugadores en el campo de prácticas pero luego en el campo, donde cuenta, es cuando se ve de verdad.
