Rory McIlroy ha ganado el Masters de Augusta 2026. Solo cuatro jugadores en la historia han conseguido ganar dos chaquetas verdes de forma consecutiva. Él es uno de ellos. Esto fue lo que dijo en sala de prensa tras su triunfo.
Empieza a no haber adjetivos para describir lo que está viviendo (y nos está haciendo vivir) Rory en los últimos años. La verdad es que está siendo una historia casi cinematográfica.
El año pasado conseguía el The Players, el Masters por primera vez y completar el Grand Slam de carrera, ganar una Ryder Cup a domicilio, su Open Nacional, la séptima orden de mérito del circuito Europeo y tener un papel en Happy Gilmore 2 con Adam Sandler.
Este año ha repetido, de momento, en The Masters. Y ha dejado claro que no piensa detenerse aquí. Este triunfo le mete en un club de esos que son muy exclusivos y que son un pilar central de la historia del golf europeo. Se trata del club de los ganadores de dos The Masters o más. A saber: Nick Faldo (ganó tres), Seve, Langer, Olazábal y McIlroy.
Además, este The Masters suma el major número seis de Rory. Sólo le supera Harry Vardon que ganó el último en 1914. Nadie, desde entonces, ha conseguido ganar más majors que Rory.

Además de las estadísticas y la historia, Rory ha conseguido algo muy importante esta semana. Cerrar bocas. Muchos pensábamos que, una vez se había quitado el peso de encima de ganar su primer The Masters, en esta edición Rory iba a centrarse más en disfrutar del torneo dejando un poco al lado la competitividad. Pues ya ven Ustedes que no era el plan.
Hay que decir que, las estadísticas y la cábala no jugaban en favor de Rory. Las estadísticas porque históricamente el ganador no suele defender el título en la edición siguiente. Tal y como reza el titular solo tres jugadores, en noventa años, lo habían conseguido. La cábala porque se venía diciendo que, el ganador del The Players, últimamente, estaba ganando también el The Masters. El The Playes de este año lo ganó Cameron Young (poco le faltó para cumplir el presagio).
Tras ganar a prueba, Rory comparecía ante los medios y estas son sus declaraciones íntegras. Deja algunas frases que merece la pena leer detenidamente. La rueda de prensa dura casi 27 minutos así que, esto va a ser largo. Vayan a por un té o algo que les caliente el cuerpo que seguro que lo necesitan.
El año pasado completaste el Grand Slam de tu carrera y este año te has convertido en el cuarto jugador en revalidar el título. ¿Podrías compartir tus emociones tras ganar dos años seguidos?
Sí, pensé que fue muy difícil ganar el año pasado por el hecho de intentar conseguir el Masters y el Grand Slam. Y este año me he dado cuenta de que simplemente es muy difícil ganar el Masters (ríe).
Intenté convencerme de que eran ambas cosas, pero, sí, es increíble. Obviamente hice la mayor parte del trabajo el jueves y el viernes y, sinceramente, no creo que hubiera creído a nadie si me hubieran dicho: “solo tienes que hacer el par el fin de semana y ganas”. Yo pensaba que iba a necesitar salir ahí fuera y, como mínimo, hacer un par de vueltas bajo par.
Pero, bueno, el campo ayer estaba bastante asequible durante todo el día, mientras que hoy el viento soplaba un poco más. Era racheado, lo que hizo las cosas un poco más complicadas, sobre todo en los segundos nueve hoyos. Y, bueno, simplemente tuve que aguantar ahí. Hice una sesión decente en el campo de prácticas anoche e intenté ajustar un par de cosas, y hoy he golpeado mejor los hierros.
Creo que en general hoy he pegado mejor a la bola, lo cual ha sido bueno de ver. Pero aun así tuve que apoyarme en mi juego corto en los últimos hoyos. Las recuperaciones en el 16 y en el 17 fueron clave. Pero, sí, estoy absolutamente encantado de haberlo conseguido. Teniendo una ventaja de seis golpes al empezar el fin de semana, habría sido un trago muy amargo no haber sido capaz de rematarlo.

Rory, el golpe de salida en el 12, ¿puedes explicarnos qué estabas intentando hacer? Si esa era la línea que buscabas, qué palo usaste, todo eso.
El viento venía desde la izquierda. Ahí es donde estaba. Y esperé… Esto me recuerda a una de mis primeras vueltas de prácticas aquí. Jugué una ronda de prácticas con Tom Watson en 2009 y me dijo en el tee del 12 que él siempre esperaba hasta sentir de dónde debía venir el viento y luego simplemente golpeaba. Ya sabes, golpear en cuanto puedas.
Y eso fue lo que hice en el 12. Esperé. Estaba cambiando constantemente cuando me coloqué en el tee. Parecía que venía desde la derecha y miré la bandera del 11, que soplaba de derecha a izquierda. Pero tuve paciencia y esperé a sentir de dónde debía venir el viento.
Sabía que era un hierro 9 perfecto, a tres cuartos. Apunté al centro del búnker. Probablemente no anticipé que se desviaría tanto hacia la derecha como lo hizo, pero, bueno, para eso te das un pequeño margen de error.
Pero sí, fue un golpe realmente muy bueno en el momento adecuado. Y probablemente un golpe que no habría sido capaz de dar ayer si no hubiera ido al campo de prácticas a intentar ajustar algunas cosas y a neutralizar un poco la trayectoria de la bola.
Así que sí, fue un golpe absolutamente clave en el torneo.
Cuéntanos el tercer golpe en el 15.
Sí. Quería dejarla corta para poder darle suficiente efecto a la bola. Vienes desde una pendiente descendente hacia un green muy duro. Y pensé que si me quedaba demasiado cerca, un golpe con wedge podía pasarse de green, sobre todo con el viento a favor.
Así que la dejé a una distancia en la que tenía, creo, unos 108 o 107 metros a bandera, intentando botarla unos 7 u 8 metros corta y dejar que rodara hasta arriba. Era un lob wedge perfecto a tres cuartos para mí, con ese pequeño empujón del viento. Y creo que a veces, cuando juegas desde una pendiente descendente, en esa especie de pequeña hondonada, especialmente con los wedges, el viento en vez de ayudar a la bola a volar más, la aplasta un poco. Y no voló ni de lejos lo suficiente.
Por suerte se quedó ahí. Estuvo bastante cerca de volver hacia el agua. Así que doy gracias a mi buena suerte por ese golpe.

¿Qué crees que te ha enseñado este torneo y este campo sobre la vida?
Que las cosas buenas llegan a quienes saben esperar, quizá. Simplemente seguir adelante. Me encontré en una situación muy parecida hoy a la de la última ronda del año pasado, dos o tres golpes por detrás. Pero después jugué un golf muy sólido.
Hice cuatro bajo par en un tramo de 11 hoyos, que era lo que necesitaba para darme ese colchón de cara al final. Intenté concentrarme mucho en mí mismo. Pensé que si llegaba a -14, a los demás les costaría alcanzar ese resultado, así que ese era el número que tenía en la cabeza. Llegué a -13 en el último hoyo y tenía dos golpes de ventaja, así que no llegué del todo, pero bueno… seguir adelante. Mantener la cabeza en su sitio y seguir.
Y si le pones ganas de verdad y trabajas en las cosas correctas, al final te irá bien.
Este juego tiene algo de misterio. ¿Qué es lo que hace que un jugador nunca sea exactamente el mismo de un día para otro?
Tienes mucho tiempo para pensar. Estás ahí fuera durante mucho tiempo. Hay mucho tiempo entre golpe y golpe, y entre rondas. Creo que, de todos los grandes deportes, es el más mental.
Es el más exigente mentalmente, y es difícil mantenerse en el mismo estado mental durante cuatro días seguidos. Porque incluso cuando estás en un buen momento mental, como por ejemplo en el tee del 13… el lunes, en todas mis rondas de práctica en las semanas previas, lunes y martes genial. El miércoles mandé dos bolas a la izquierda desde ese tee y luego jueves, viernes y sábado no fui capaz ni de acercarme a la calle.
Así que hay pequeños detalles que empiezan a hacerte dudar, y es muy difícil mantenerse en el estado mental adecuado —o en el mismo— durante un periodo prolongado.
Solo quería preguntarte cómo ha sido tener a tus padres presentes en este torneo. ¿Cómo ha cambiado eso la experiencia emocional para ti hoy?
Me pillé un par de veces en el campo pensando en ellos. Y me decía: “no todavía, no todavía”.
Pero sí, es realmente bonito tenerlos aquí. Se lo perdieron el año pasado y lo primero que quería hacer fue volar a casa para verlos, porque obviamente yo no estaría aquí sentado si no fuera por ellos. Y tuve que convencerlos para que vinieran este año, porque pensaban que la razón por la que gané el año pasado era porque no estaban.
Así que les dije en el putting green que me alegra que hayamos demostrado que eso no era así. Pueden venir todas las veces que quieran. Pero sí, es increíble tenerlos aquí. Y tengo muchas ganas de celebrarlo con ellos esta noche.

Cuando John Carr (hijo de Joe Carr y miembro de Augusta) te felicitó, creo que dijo: “nunca hay un momento aburrido”. Teniendo en cuenta que tenías seis golpes de ventaja y luego hoy llegaste a estar dos por detrás, ¿dio en el clavo?
Sí. No me lo pongo fácil.
Antes sí me lo ponía fácil, cuando tenía poco más de veinte años y ganaba estos torneos por ocho golpes.
Pero no, es que es difícil. Es difícil ganar torneos de golf. Y especialmente aquí, donde, bueno, ha habido algún ganador que se ha escapado claramente a lo largo de los años, pero normalmente todo se decide de forma muy ajustada en este campo. Así que creo que es la naturaleza del campo.
Y también la importancia de lo que está en juego. Ayer entré en el comedor del vestuario y me senté con Shane y Tyrrell, y ambos me decían: “madre mía, cuando terminamos estábamos a uno o dos golpes, y de repente estábamos a siete”. Y yo les dije: “chicos, queda muchísimo. Pueden pasar muchas cosas en un torneo de golf en 36 hoyos o incluso en 18”.
Así que desde luego no pensé que ya estuviera todo hecho el viernes por la noche. Sabía que aún tenía trabajo por delante, y aun así pensaba que necesitaría hacer bajo par para cerrar el torneo. Pero, por suerte, hice lo suficiente.
¿Podrías puntuar las distintas partes de tu juego a lo largo de la semana —el juego desde el tee, los hierros, el juego alrededor de green y el putting? Me interesa saber cuál es tu percepción de cómo has jugado frente a cómo crees que podrías haber jugado. Sé que las cosas empezaron a ir un poco torcidas aquí y allá, pero ¿cuál es tu valoración general?
Sí. Diría que sentí que no salí bien desde el tee. Hoy lo hice mejor. Le daría, por ejemplo, un B menos.
Diría que durante tres días mis hierros fueron realmente buenos. Jueves, viernes y hoy sentí que pegué mejores golpes con los hierros. Ayer estuve bastante flojo, así que diría que le daría un B, pero luego mi juego de recuperación, el juego corto y el putting fueron geniales; eso es lo que me hizo ganar el torneo esta semana. Incluso el chip del 17 no era fácil hoy. Fue un muy, muy buen golpe. Así que le daría a mi juego corto y al putting una A+.
Rory, ¿puedes explicar la situación de estar golpeando bolas el sábado por la noche y lo que conseguiste ajustar y cómo eso pudo ayudarte hoy?
Sí, mi trayectoria de swing se estaba yendo un poco demasiado hacia la derecha con todos los palos, así que estaba dibujando demasiado la bola. Y cuando la trayectoria viene tan desde dentro, si no mantienes el cuerpo en movimiento, la bola se va completamente hacia la izquierda.
Así que me centré en golpear varios golpes con efecto fade, intentando abrir más la parte inferior del cuerpo en el impacto.
Cuando hago eso, me ayuda a estabilizar la cara del palo y a que la bola salga más recta, con una trayectoria más neutra. Ese fue el “sensación” que intenté encontrar anoche y la que llevé hoy. Y desde el primer hoyo, pegué mejores hierros.
Rory, parecía que en el 13 estabas intencionadamente esperando sin acercarte demasiado rápido a la bola. ¿Qué estaba pasando ahí y qué te pasaba por la cabeza en ese hoyo en general?
No sé exactamente qué había pasado, pero Cameron Young estaba siendo apartado detrás de los setos por un par de árbitros para hablar de algo que pudo o no haber ocurrido en el campo.
No sé de qué se trataba, no le pregunté, pero pensé que en lugar de subir allí y quedarme esperando mucho rato junto a la bola, mejor me quedaba atrás hasta que Cameron saliera. Además, no me gusta especialmente ese segundo golpe, así que no necesito estar allí mirándolo demasiado tiempo.
Así que preferí quedarme atrás para poder llegar a la bola, seguir mi rutina normal y no estar esperando arriba lo que para mí sería una eternidad.
¿Qué tipo de conversaciones has tenido con Harry hoy, especialmente en el 18 después de tu golpe de salida?
La verdad es que no hubo mucha conversación.
Creo que los dos solo esperábamos que mi bola no estuviera en una posición muy mala o detrás de un árbol. Yo simplemente esperaba tener un golpe jugable.
Pero no, fue bastante silencioso ahí fuera. Bastante tenso.
Solo íbamos hablando de cosas como: vale, después del hoyo 6 me dije “vamos a intentar llegar al par del día en los nueve primeros hoyos”, y él me estaba animando con eso. Me decía que quedaba mucho tiempo, que intentara seguir cogiendo calles y greenes. Pero no hubo demasiada conversación.
Creo que los dos sabíamos lo que había que hacer. Yo solo tenía que salir y ejecutar.
Rory, el año pasado, después de ganar, fuiste bastante claro en que te tomarías un tiempo para asimilarlo antes de volver al trabajo. ¿Será lo mismo esta vez o será diferente, crees?
Creo que diferente, diferente.
Otra vez, lo dije al inicio del fin de semana aquí. Sentía que el Grand Slam era el destino final y me he dado cuenta de que no lo era. Estoy en este camino… no sé, acabo de ganar mi sexto major y siento que estoy en un muy buen momento con mi juego y mi cuerpo. No quiero ponerle un número, pero siento que esta victoria es solo una parada en el camino, no quiero decir una parada, pero es parte del viaje. Todavía tengo cosas que quiero lograr, pero también quiero disfrutarlo.
He estado tanto tiempo esperando ganar el Masters y de repente gano dos seguidos. Así que quiero disfrutarlo.
Tengo un par de semanas de descanso antes de volver a competir, pero no creo que vaya a pasar por ese bajón de motivación o ese tipo de sensaciones que tuve el año pasado después de ganar este torneo.
Siempre has evitado los objetivos numéricos en tu vida, pero has dicho que te gustaría ser considerado el mejor europeo de la historia. Solo por curiosidad —esto se debatirá siempre—, ¿cómo se siente estar al menos en esa conversación ahora?
Sí, hoy he igualado a Nick. Así que obviamente va a existir esa conversación y ese debate va a ser complicado. Pero es bonito formar parte de esa conversación.
Pero de nuevo, me costó diez años ganar mi quinto major y ahora el sexto ha llegado bastante rápido después. Así que no pongo un número, pero desde luego no quiero parar aquí.
Solo quería preguntarte si puedes comparar la emoción del momento del año pasado con la de este año al ganar aquí, no solo el instante de la victoria sino todo el proceso para llegar a ella.
Se sintió parecido. Me sentí mucho más controlado en los últimos hoyos. Hice muy buenos swings, buenos golpes desde el tee, cogí la calle del 17 por primera vez esta semana, que fue un buen golpe que necesitaba hacer.
Después de hacer ese “up and down” en el 16, me dije en el tee del 17: “solo necesito cuatro buenos swings más. Solo cuatro”. Y bueno, hice uno (risas). Pero al final lo conseguí (más risas).
Y en el momento, cuando la bola rodó y la marqué a unos cinco centímetros o lo que fuera, miré hacia el fondo del green y hice este gesto porque vi a mi madre, a mi padre, a Erica y a Poppy, y pensé: no me puedo creer que lo haya vuelto a hacer.
Así que sí, más alegría, menos emocional en el sentido de desbordado, pero más como: wow, esto es increíble, no me puedo creer que lo haya conseguido otra vez.

Rory, el año pasado dijiste que tenías un objetivo de 68, creo, de cara al domingo. ¿Había algo parecido en tu mente hoy? ¿Y fue cambiando a medida que avanzaba el día? ¿Estabas mirando más la clasificación?
Sí, el mismo objetivo. Pensaba que si podía llegar a -15 al inicio del día sería un buen objetivo. Y, de nuevo, a última hora de un domingo por la tarde el campo se complica.
Creo que también me pongo estos objetivos porque así no necesito mirar tanto la clasificación. Simplemente intento centrarme en mí mismo.
Pero después del mal inicio —el doble bogey en el 4 y el bogey en el 6— miré el marcador y vi dónde estaba. Obviamente tenía a Cam jugando a mi lado y podía ver dónde estaba él, y además falló ese putt corto en el 6 para par. Así que me fui al tee del 7 dos golpes por detrás.
Entonces pensé: vale, si puedo volver al par al llegar al hoyo 9, entonces a partir de ahí, si hago 33 o 32 en los nueve segundos hoyos, voy a tener una muy buena oportunidad.
Pero creo que fijarme objetivos es más bien un mecanismo para no mirar tanto el marcador, porque puedo encontrarme, como hoy, mirando el resultado de Shane porque tenía curiosidad por ver… si yo no ganaba hoy, me habría gustado que él estuviera poniéndose la chaqueta verde.
Así que también miro a los demás para ver cómo van, pero la mayoría de las veces sé que eso no me ayuda. Así que estos objetivos son más para evitar que mire demasiado la clasificación.
Rory, ibas por detrás de Cameron Young, por detrás de Justin Rose, con Scottie muy cerca. ¿En qué momento sentiste que esto podía no convertirse en una historia de éxito para ti hoy?
No sé si llegué a sentir eso en algún momento. Creo que si no hubiera hecho birdie en el hoyo 7 y el 8, habría empezado a tener que arriesgar un poco más. Pero los birdies del 7 y el 8, y los bogeys de Justin en el 11 y el 12… nunca sentí que estuviera fuera del torneo. Nunca sentí que tuviera que forzar nada.
Sabía que venían golpes importantes, pero realmente sentía que, si no cometía bogeys y limitaba los errores en esos hoyos siguientes, sabiendo cómo es la segunda vuelta del Masters y que la gente inevitablemente va a cometer algunos fallos aquí y allá, si yo era el que no cometía errores, estaría en una buena posición.
¿Bob Rotella o alguien de tu entorno te dijo algo anoche que te ayudara a estar más tranquilo?
Sí, Bob y yo hablamos cada día.
Hablamos hace un par de días y me mandó un mensaje anoche, solo con un par de pequeños recordatorios de cosas.
Rory, ¿vas a celebrar de forma distinta esta vez respecto al año pasado?
No lo creo.
En el golf perdemos mucho más de lo que ganamos. Así que cuando llega una victoria, hay que celebrarla al máximo. Así que me lo pasaré bien esta noche y probablemente tenga la cabeza un poco “tocada” cuando vuele de vuelta a Florida mañana por la mañana.
Era duro verlo desde fuera, pero tú no parecías especialmente estresado o desbordado. ¿Cuál dirías que fue el momento de mayor estrés del día? ¿Y cómo lo superaste?
Diría que el momento de mayor estrés fue al salir del tee del 18 sin saber dónde estaba mi bola. Pensé: “esto puede acabar en cualquier sitio”. Y hubo algunos otros. Creo que el segundo putt en el 11 fue muy importante para evitar el bogey ahí. Sentí que ese green era mucho más lento que el resto esta semana, simplemente porque es nuevo, y tiene características distintas en cuanto a sus pendientes, muy diferentes a lo que era antes.
Así que tanto Cam como yo dejamos el primer putt corto allí, pero embocé un segundo putt muy bueno, y sentí que fue un momento clave del día.

Rory, has hablado mucho esta semana sobre tu preparación. Me pregunto si esta es la vez que más preparado te has sentido antes de un major y qué puedes sacar de esta preparación para el futuro.
Sí, bromeé la semana pasada y al inicio de esta diciendo que este sitio se siente como mi campo local. No he jugado prácticamente en ningún otro sitio en las últimas dos o tres semanas. Así que me sentí preparado en ese sentido.
Me sentí preparado en el sentido de que, fuera a donde fuera en el campo, sabía qué hacer, sabía dónde fallar. Me siento bastante cómodo con todos los golpes alrededor de green.
Creo que es una buena forma de prepararse. Lo dije a principios de semana: no voy a tomarme tres semanas libres antes de cada major, pero llegar antes a los campos de los majors, prepararte, jugar de verdad… no solo ir a mirar, sino jugar, salir con una sola bola, intentar hacer vueltas, hacerlo así.
He hablado con Jack Nicklaus a lo largo de los años sobre cómo se preparaba para los majors, y él iba la semana anterior y simulaba un torneo. Jugaba una sola bola durante cuatro días, anotando resultados, de forma que cuando llegaba al torneo todo le resultaba natural.
Hice un poco de eso antes de venir aquí y creo que es una buena manera de prepararse para los próximos majors.
Básicamente tomaste el liderato del torneo en Amen Corner. Me pregunto cuál fue tu mentalidad al afrontar ese tramo de tres hoyos tan exigente y si fue diferente a años anteriores.
Sí. Históricamente creo que he jugado bastante bien el hoyo 12. Hice un buen golpe ahí el año pasado, hice tres golpes… simplemente salí y pegué un buen swing. No es un hoyo en el que estés intentando hacer birdie; hacerlo fue un bonus.
Pero incluso el año pasado, cuando tenía tres o cuatro golpes de ventaja al llegar al tee del 13, me volví un poco defensivo. Saqué la madera 3 desde el tee e intenté jugarlo como un hoyo de tres golpes, y eso me acabó pasando factura un poco.
Así que hoy he seguido siendo agresivo, incluso habiendo pegado tres malos golpes de salida en el 13 durante los tres primeros días. He seguido agresivo y finalmente he hecho un buen swing, he pegado un buen drive y me he dejado un hierro 8, aunque podría haber sido un birdie más cómodo si hubiera pegado mejor el segundo golpe.
Pero pude dejarla a unos dos metros y medio y embocar ese putt. Así que creo que mantener la agresividad y la confianza, especialmente en esos dos hoyos, me ha ayudado mucho esta semana.
