Declaraciones del jugador del Prat en la rueda de prensa previa al arranque del Estrella Damm Catalunya Chamionhsip este jueves.
Pasaba por sala de prensa el nueve veces campeón en el DP World Tour y dejaba algunas buenas pinceladas de su carrera, sus objetivos pendientes, cómo jugar el recorrido rosa del Real Club de Golf del Prat y alguna reflexión al respecto de sus orígenes y su conexión con Seve.
Para Pablo Larrazábal es un torneo muy especial el que se disputa esta semana, “Empecé a jugar al golf en la antigua sede de El Prat, llevo 38 años de socio y siempre con mucho orgullo de representar a este Club vaya donde vaya”.
Y dejaba un mensaje a navegantes:
“Yo no he venido a pasear, he venido a intentar ganar un torneo, que después del Open de España, es el que más ilusión me haría ganar (…)
Si conseguimos que un socio de honor de El Prat ganara el torneo sería histórico y ayudaría a hacer crecer el club y el golf español».
De hecho, es el mejor sherpa que alguien podría tener para conocer los entresijos del recorrido Rosa que es en el que se disputará la prueba. Por supuesto, regaló algunas pistas importantes:
“El recorrido Rosa es un campo técnico, no muy largo. Hay que evitar ciertas zonas del recorrido. Si intentas atacarlo, el campo te pondrá los puntos sobre las íes. Hemos tenido algo de lluvia que ha hecho que no esté firme. Si sopla el viento y se pone firme, este fin de semana habrá que jugar muy bien para bajarle de 68”.
La climatología jugará un papel determinante en la dificultad del campo y, al respecto de esto, Pablo hacía una advertencia:
“Si no llueve, hace viento y sale el sol, el campo se pondrá firme, y entonces cuidado. Parece que los nueve primeros hoyos son cortos, pero si se endurecen las calles y los greenes, atención”.
De hecho, y hablando de llover, Pablo se moja al respecto de un pronóstico para un hipotético resultado final ganador: “Calculo que los buenos campos bien preparados, como este, se suelen ganar entre catorce y dieciséis bajo par, pero yo creo que si llego a doce bajo par a falta de nueve hoyos, iré por buen camino. Esa es la referencia: -12 en 63 hoyos (…)”.

Como seguramente Ustedes ya saben, el próximo jueves, siete de mayo, se rendirá homenaje a Severiano Ballesteros en el aniversario de su fallecimiento. Por ello, Seve está muy presente en el torneo y en las mentes de los propios jugadores. Pablo no es una excepción y explicaba su conexión personal con el genio de Pedreña:
“Mi padre vivió en Santander, he pasado muchos veranos en Pedreña. Conocí muy bien a Seve. A mi hermano le ayudó cuando empezó. Se fue demasiado pronto, su muerte fue dura.
Siempre he dicho que nuestro trabajo en el golf no habría sido tan fácil sin Severiano. Seve era y es el capitán del barco. La luz que todos quieren seguir. Me siento un privilegiado de haber compartido momentos con él, también con Ramón Sota, que no fue tan conocido”.
Y añadía: “No intento seguir su legado porque elegidos como él se cuentan con los dedos de una mano, pero la misión es que su nombre permanezca y poder rendirle homenaje como el del jueves”.
Se le preguntó también por el balance de su carrera y para nada transmite encontrarse ni cerca del ocaso. De hecho, se ha tirado un órdago de los gordos: “He hecho una carrera muy buena, pero diecinueve años no son suficientes. Quiero llegar a los quince torneos. Si el real Madrid tiene quince Champions, me gustaría superarle”. Y ya puestos a pedir y a echar órdagos, también habló Pablo de la Ryder Cup: “Justin Rose, uno de mis ídolos, me ha enseñado que se pueden ganar torneos a partir de los 45. Miguel Ángel Jiménez jugó una Ryder Cup con 49, no tiro la toalla…”
Este mensaje que, claramente, tranquiliza al personal viene muy bien después de las declaraciones que hizo tras su paso por el Turkish Airlines Open. No obstante, Pablo sabe que está en un momento delicado de la temporada y que tiene que agitar su propio árbol para que la dinámica cambie: “Si quiero darle la vuelta al año, tengo que empezar ya. La Race to Dubai es larga, no hemos llegado a mitad de año, pero tengo que empezar a espabilar. ¿Y qué mejor lugar que aquí, en El Prat, con mi gente y durmiendo en casa?”.
No se lo pierdan. Va a ser apasionante ver a un grande de nuestro golf pelear en su propia casa por recuperar la senda que, por historia y talento, le pertenece. La de los grandes resultados en un campo de golf o, como el propio Pablo dice: “pisando verde”.
