Charlamos con Pablo Larrazábal tras su tercera vuelta en el Open de España. Juega en casa y ha conseguido pasar el corte. Podría parecer una pobre cosecha pero, este año, Pablo necesita recuperar poco a poco su nivel real. Pasar cortes de forma regular es el primer paso y ya lo tiene.
Nos duele Pablo Larrazábal. Sobre todo, porque el golf está siendo muy cabrón con él. Está jugando muy bien pero está pagando carísimos los errores que comete a lo largo de los dieciocho hoyos del recorrido de una ronda.
Pablo es un jugador legendario, ya no solo en el golf español, sino en el propio DP World Tour. Va camino de los quinientos torneos y ha conseguido ganar nueve veces. En toda la historia del circuito, Pablo ocupa la posición número cuarenta y dos en la lista de ganancias acumuladas y tiene a menos de un millón de Euros el puesto cuarenta.
Según él mismo nos ha contado, el DP World Tour va a poner todo de su parte para que Pablo pueda seguir jugando el año que viene en el caso de que pierda la tarjeta y no pueda recuperarla a través de la escuela. Habrá invitaciones para Larrazábal porque, como el propio Tour le ha dicho (y no podemos estar más de acuerdo) “el field del DP World Tour es mucho mejor con Pablo Larrazábal que sin él”. Blanco y en botella…leche.
En este Open de España, Pablo ha conseguido pasar el corte y está jugando el fin de semana. Para él, y su confianza en su juego, esto es de vital importancia. Para que se hagan una idea, desde Febrero, y hasta Junio, Pablo no consiguió pasar el corte en los diez torneos disputados. Hay que pasar ese trago…
Desde el 23 de agosto, Pablo ha disputado siete torneos (contando el Open de España) y ha pasado cinco cortes. En los dos últimos torneos disputados, ha jugado el fin de semana. La tendencia es clara.
En las dos últimas rondas, Pablo ha conseguido firmar trece birdies. Trece. Sin embargo, no ha podido bajar de uno bajo par al final de ambas vueltas. Cada error que Pablo comete no tiene perdón ni alivio. Bogey al canto. Y así, es muy difícil. Sobre todo a nivel anímico.
Pero si hay algo que el del Prat tiene es pundonor y saber agarrarse con uñas y dientes a las vueltas. Sabe sufrir y esto es lo que le está permitiendo sacar la cabeza de un pozo demasiado profundo y demasiado oscuro.
Está mejorando en juego. Está mejorando en resultados y está mejorando en sensaciones.
Al terminar su vuelta, ha tenido la amabilidad (una vez más), de concedernos unos minutos y esta ha sido la conversación. Al final del artículo, tienen el vídeo de la entrevista.
Pablo, muchas gracias por atendernos, que además tienes que terminar. Trece birdies entre ayer y hoy y, sin embargo, los dos días terminas menos uno. ¿Está siendo un poco duro el golf contigo?
Bueno, lleva un poco el año así, ¿no? Mezclando cosas brillantes con errores tontos, o cuando fallo un poquito es bogey y eso me está lastrando un año bastante bueno de golf de tee a green, hasta convertirlo en un año bastante mediocre en los resultados. Pero bueno, es lo que hay.
Trece birdies en dos días, ahí hay calidad y hay que quedarse con eso.

Sin embargo, en los últimos meses parece que hay una cierta mejoría en cuanto al juego, estás pasando más cortes. ¿Estás más tranquilo tú o no lo percibes así?
Bueno, después de una conversación que tuve con el Tour hace un par de meses, sí que es verdad que me tranquilizaron bastante. Lo que me dijeron era que los fields del European Tour son mejores conmigo que sin mí y el año que viene jugaré los cinco torneos que he ganado, más los dos de España, más posiblemente bastantes invitaciones, pues podré jugar el Tour regular.
Pero, siempre, mi visión es poder intentar hacer lo mejor posible mañana y en los dos últimos torneos, intentar pelear por ganar alguno de los dos, que hay uno que ya lo ha ganado, o sea que intentar hasta el último momento luchar por estar entre los cien primeros.
Si no, pues iremos a la escuela y podremos jugar el año que viene manteniendo la tarjeta por la escuela o con invitaciones.
¿Tú, a nivel de juego, te encuentras mejor que a principio de temporada?
Bueno, estoy pegándole muy bien a la pelota, sobre todo desde el tee. Es verdad que hoy no he cogido las calles que quería para hacer el resultado que quería, pero el juego está ahí.
Lo has dicho tú: trece birdies en dos días. Ahí no hay casualidades, ahí hay calidad y hay que quedarse con eso.
El año que viene haces 500 torneos en el circuito europeo. ¿Cómo se lleva esto? ¿Cómo se digiere una cifra tan brutal? Si fueran partidos de Primera División, ¿estaríamos hablando de portada de Marca, leyenda, camiseta en el Camp Nou?
Pues no sé, 500 torneos. Si jugáramos todas las semanas del año, serían diez años seguidos. ¿Cómo lo veo? Pues, uno, que me hago mayor. Dos, que ha habido calidad durante muchos años y mucha consistencia de victorias, y me he mantenido sin muchas lesiones durante todos estos años.
Llegar a 500 torneos tampoco llegan muchos en la historia y me tengo que quedar con el orgullo de llegar a 500 y no parar ahí, porque tengo ganas de llegar incluso a 600, ¿por qué no?
¿O 1.000?
No, 1.000 no, que me canso.
También llevo muchos años y habrá un momento que espero que dentro de tres, cuatro, cinco, siete años… Bueno, dentro de siete años empiezo el sénior, tendré que empezar otra vez. Pero sí, llegará el momento, pero vamos a alargarlo lo máximo posible porque aún tengo ganas y creo que aún tengo juego para ganar torneos.
Sin duda alguna. Y el cariño de la gente. Muchísimas gracias, Pablo.
Gracias.
