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5 de junio de 2026
LIV GOLF

Jon Rahm: Valderrama el campo más difícil del año en LIV

Comparecencia de Jon Rahm en solitario ante los medios acreditados en el Real Club de Golf de Valderrama para su tradicional rueda de prensa de martes a las 10:00. Repasó la actualidad de LIV, de su temporada, el PGA Championship y, también, nos habló de Valderrama y de cómo afrontar este test de stress antes del US Open.

P: Buenos días a todos. Damos la bienvenida a Jon Rahm, que casi no necesita presentación, pero es el capitán de la Legión XIII, completamente español también. Jon, actualmente lideras la clasificación individual de 2026 tras ocho eventos, y viendo hacia lo que va de la temporada, ¿cómo valoras tu actuación este año y qué es lo que crees que ayudó a esta consistencia que te ha llevado a esta posición?

Jon Rahm: Es difícil decir qué hace que uno juegue bien, o mejor o peor, cada año, ¿no? La verdad que hay muchos factores. Obviamente, un muy buen año, jugando muy bien. Incluso la semana pasada, aunque los resultados no fueran todo lo buenos que a mí me hubiesen gustado, la verdad que me encontraba bastante bien. Y sí, pues eso, no sabría decirte una sola cosa que haya hecho que este año sea diferente. Yo creo que, comparado con el año pasado, haciéndolo todo un poco mejor, pero la diferencia nunca es tan grande como igual parece.

P: Hablando del año pasado, justo quedaste en segundo lugar aquí y llevaste a la Legión XIII al podio, en primer lugar, el año pasado. ¿Cómo piensas mantener esto y llegar a la victoria individual esta vez?

Jon Rahm: Valderrama es un campo muy difícil en el que no sé si puedes llegar a estar cómodo. Me imagino que todos llegamos a estar todo lo cómodos que podemos. Es un campo que te reta en cada golpe y no hay descanso. Es un puzle que tienes que averiguar cada día. Cada día las condiciones cambian, la dirección de viento cambia, las condiciones del campo cambian. Así que es un campo en el que hay que jugar muy, muy bien al golf y tomar muchas, muy buenas decisiones porque dónde colocas la bola desde el tee, dónde colocas la bola alrededor de green puede variar mucho el resultado y uno puede jugar bien y no acabar con una vuelta final que que uno desea. Es es lo que hace que sea tan entretenido, tan divertido, y que sea un campo tan icónico. Con tanta historia. No es largo, hay opciones, pero hay que hacerlo muy, muy bien.

P: Tú eres una persona competitiva, que cada vez que vas a un campo te imagino ya pensando en la victoria. Pero, ¿desde que uno entra por esa rotonda y empieza a ver ya Valderrama, lo que significa para ti Valderrama, lo que significa volver a España, jugar aquí, el reto, como acaba de decir Liliana, de ganar en este campo? No sé si te motiva especialmente ganar por fin aquí.

Jon Rahm: Me encantaría, me encantaría. Es un campo en el que ¡o me ha ido muy bien o muy mal! La verdad es que no he tenido término medio. Una vez aterrizamos ya en Málaga las de ganas de ganar vienen. Cada paso que doy en el campo pienso en que me encantaría poder ganar. He tenido la suerte de ganar en dos campos diferentes en España, pero unirse a la lista de campeones que tiene Valderrama sería algo muy especial. Por eso me dio una pena el año pasado, ¿no?, quedarme justo a una, que incluso en un playoff no garantiza nada y Taylor jugó increíble, pero me da mucha emoción y me hace gracia porque ayer estuve un rato con Javier Reviriego, el gerente del campo, y… ¡y cada vez que me ve, me dice lo mismo!, ¿no? Tienen ahí en la cafetería fotos de los campeones y me dijo ayer lo mismo, que falta la mía, poniéndome un poco de presión extra, que ayuda o no ayuda, no lo sé, pero motivación sí me da.

P: Te quería preguntar cómo fueron tus sensaciones en el PGA Championship, que supongo que mejoraron quizás respecto a anteriores majors, y si eso te da un impulso especial de cara a todo lo que viene.

Jon Rahm: Bueno, más que un impulso me dio cierta confirmación de algunas de las cosas en las que he estado trabajando funcionaron bien, pero hay que seguir haciéndolo. Es muy fácil relajarse una vez uno juega bien y decir: «Ay, ya está, ya lo tengo hecho». Las famosas últimas palabras que se dicen en un campo de golf: «Ya lo tengo», y al día siguiente se vuelve a ir. Así que hay que seguir trabajando. Fue una semana muy, muy buena. La verdad que jugué muy bien al golf, un campo complicado. Lo prepararon muy difícil, esas banderas estaban complicadísimas, y jugar tres días bajo par fue muy bueno, así que a ver si puedo seguir haciendo las cosas que hice bien esa semana el resto del año, incluyendo los grandes, y ojalá acabar con una victoria, obviamente, para seguir haciendo las cosas bien. A ver si de cara a Shinnecock puedo hacer más de lo mismo porque me encontré muy cómodo ese fin de semana.

P: Desde tu experiencia y tu visión global del golf como miembro del circuito europeo, habiendo sido jugador del circuito americano y en los últimos años jugador de LIV, ¿qué crees que el paso de LIV ha dejado en el golf mundial? ¿Cuál ha sido la aportación de LIV de estos años en el golf mundial? ¿En qué lo ha cambiado? ¿Y qué cosas crees buenas o no tan buenas que deja el paso de LIV por el golf? Gracias.

Jon Rahm: Bueno, hay un par de cosas, ¿no? La primera, que, sobre todo en ciertos países, si tienen un equipo nacional, el público siempre va a seguir a un equipo. Siempre van a tener a ese equipo al que van a seguir. Lo que hemos visto en Australia y Sudáfrica, incluso un poco en Inglaterra fue muy bonito. Y, bueno, eso son partes del mundo en el que quieren tener buen golf, que igual no han tenido la suerte de tenerlo, y el hecho de tener buenos jugadores y un equipo al que seguir, les ha ido muy bien y ha hecho que esa semana sea muy emotiva para ellos y para todos, y muy bonita. Lo que yo más me destacaría del paso al LIV en general, es el hambre que hay por el golf alrededor del mundo. El European Tour sí que juega por todo el planeta, pero hay una labor que se puede hacer ahí de que los mejores jugadores del mundo jueguen por todo el mundo, como ha hecho la Fórmula 1, como hace el tenis. Es un deporte tan bonito que ojalá hubiese más torneos más grandes en Australia, en Sudáfrica, en Hong Kong, en China, en Japón. Entiendo que es difícil viajar más, pero es parte del deporte en el que los espectadores tienen mucha hambre de ver a jugadores buenos, o mejores jugadores, o jugadores a nivel mundial, que igual hasta ahora no han tenido. Sí que tengo que darle cierto crédito a Rory, porque los últimos años sí que se le ve viajando a Australia, viajando a India, viajando a torneos en los que igual no ha jugado antes o no en muchos años, y la presencia de alguien como él allí puede dar un impacto muy bueno para el torneo y para la localidad del golf allí en el país al que vaya.

P: A mí lo que me gustaría saber es qué papel estáis jugando los jugadores en esta necesidad de captar inversores ahora del circuito, ¿no? No sé si se os ha pedido que tiréis de agenda, que echéis una mano en ese sentido, y no sé si tú te has planteado en algún momento, si llegase el caso y la situación está muy complicada, de ser tú el que dé un paso adelante y, a lo mejor, invierta o compre la franquicia que capitaneas hoy en día.

Jon Rahm: Aquí te diría lo de: zapatero a tus zapatos. Yo no tengo ni idea de cómo atraer inversores, no tengo ni idea de cómo funciona el negocio, ¿no? Lo mío es jugar al golf y hay que tener la confianza en los en los que estan a cargo. Así que eso es una pregunta para Scott. Si llegamos a un punto en el que igual hay que tomar decisiones drásticas, pues se verá, perode momento te voy a decir que no lo había pensado. Teniendo esta semana ahora, el US Open en dos semanas, no te creas que esté pensando demasiado en el futuro aparte de los grandes y de esta semana que para mí, obviamente, es muy especial.

P: ¿Cuál es el desafío en esta semana? ¿El viento?, ¿el calor?

Jon Rahm: A ver, el calor te diré que aunque sea de Bilbao, llevo ya 14 años en Arizona. Esto es un día más frío que otra cosa comparado con lo que tenemos ahí en el desierto, así que la temperatura no. La verdad que está muy bien. Es el diseño del campo, ¿no? Cada hoyo te dicta un poco dónde la tienes que poner. Puedes ser muy agresivo si quieres, pero no suele funcionar mucho en Valderrama, así que cómo encontrar esos huecos desde el tee, pero, claro, luego a eso le añades el viento que ahí es donde se complica la cosa. Con el viento que tenemos hoy, por ejemplo, el hoyo 8, esa calle que cae muy de izquierda a derecha, hay que pegar un golpe muy bueno para simplemente ponerla en calle, aunque sea un hierro 4. Esos son detalles que igual el que no ha jugado Valderrama, que hacen que que este campo sea tan complicado. Desde los árboles, pues es un poco rezar a ver si haces un par y al siguiente hoyo, ¿no? Es un campo en el que raramente se hacen pocas, quitando el año de Tiger, que ganó con margen, hacer -20, -19 aquí. Yo, la verdad, cuando lo veía desde casa no me lo creía. Hay que ser tan certero en cada golpe, de tee a green, e incluso alrededor de los greenes, que sumado al viento, hay que hacerlo muy bien. Es lo que he dicho antes, que el campo te da un poquito y hay que aprovechar todo lo que te da, pero no hay ningún hoyo en el que digas: «Uh, vale, aquí me relajo y hay opción de birdie», porque en cada golpe el peligro acecha en cada golpe y cuando te descuidas, el campo te pilla y bien. A mí me ha pasado muchas veces, al igual que a todos, y, bueno, de eso se aprende.

P: Yo te quería preguntar, va un poco relacionado con la pregunta anterior, el cambio de fecha. Se ha adelantado un mes, acuérdate lo que ocurrió el año pasado de cuando sopló mucho el viento se secaron los greenes y hubo que parar el juego, algo inédito en el circuito mundial, digamos. ¿Cómo crees que va a influir ese mes de adelanto en la temperatura del estado de los greenes y el campo en general?

Jon Rahm: Yo creo que ese jueves fue un poco, entre comillas, mala suerte. Yo creo que no habían pronosticado tanto viento. Sí que hubiera viento, pero no tanto, y el problema fueron las banderas del 11 y del 14, que el 11 estando más expuesto, el green, que ya estaba duro, pues con el viento era casi injugable, ¿no?, que fue un poco eso, no se esperaban el viento que vino. Y lo mismo en el 14, que son los dos hoyos que daban problemas. Yo creo que pararon el 11 y yo lo iba a parar en el 14 después de ver el putt de Sergio, que casi entró y acabó fuera de green. No sé si jugar un mes antes cambia mucho porque me han dicho que el campo está increíble, que ha hecho muy buen tiempo y si te descuidas y ponen los greens un poco demasiado rápidos y duros, te puede venir un día como el de hoy, que hace viento, y con la bandera equivocada no se puede jugar, así que ahí es un poquito de suerte con el viento que tengas y un poco pues conocer cómo es el campo, cómo juega Valderrama, y saber qué banderas se pueden jugar o no, nada más. Espero que no tengamos que parar este año también, pero me han dicho que el campo está tan bien que si se descuidan igual tienen que parar otra vez, así que lo entiendo. Quieren que el campo juegue lo más difícil posible e intentan que los greens estén rápidos y duros, pero hay cierto límite aquí.

P: ¿Dónde sitúas tú Valderrama en cuanto a la dificultad de los campos de toda la temporada de LIV? Y la segunda sería si es una buena piedra de toque, o una buena prueba de estrés, de cara al US Open?

Jon Rahm: Es buen entrenamiento porque hay que tener mucha paciencia. Al final, el US Open es un campo mucho más largo, no hay árboles, juega diferente, hay viento, pero juega muy diferente a lo que es Valderrama, pero va a haber momentos en los que vas a pegar un buen golpe y vas a acabar en una mala situación. Eso es el golf, en majors y hay que tener esa pacienciae intentar que no te afecte demasiado. De cara a la dificultad, bueno, de lo que llevamos este año y pensando en lo que viene, como campo en sí, cómo se juega cada año, yo creo que es el más difícil de la temporada. Pocos recorridos son igual de difíciles sin tener demasiada longitud, digamos. Me recuerda un poco a lo que sería un Harbour Town o Colonial, pero incluso más difícil que esos dos. En los dos lugares hay árboles, hay viento, pero Valderrama me parece que tiene un poquito más de truco en el que si tienes suerte algún año no hace viento y está un poco blando y se hace de -12 a -13, pero si no, que se ha visto muchas veces, que vamos, que igual hay alguien que no haga bajo par, que se haga una o dos menos, tres.. Eso pocos recorridos de un torneo normal, como no grande, pueden decirlo, incluso en grandes. Es algo que no pasa a menudo, así que, para mí, como reto, seguramente lo que jugamos todo el año, el más difícil fuera de los grandes.

P: Jon, nos tienes muy bien acostumbrados en el LIV, ¿no? La semana pasada no fue una buena semana. Desde la distancia no supe muy bien qué pasó, me imagino que solo una anécdota, ¿no?, que nos puedes comentar. Y te quería preguntar también por la adaptación esa de Estados Unidos-Asia.

Jon Rahm: La verdad que para mí el jet lag más difícil suele ser Asia, no sé por qué. Es el que más me cuesta, pero no no es excusa. Me encontré muy bien en toda la semana. Era un campo que al principio yo creo que llegamos todos, vimos lo corto que era y dijimos: «Uh, -20», ¿no?, y lo más especial de esa semana para mí fue que los greenes tenían una base de arena muy gorda. Nunca había jugado en mi vida un campo en el que desde el medio de la calle, viento en contra, si yo pego un 60 a tope, que la bola no haga backspin, es más que rueda hacia delante. Fue algo que yo no me lo esperaba, ¿no?, así que fue algo en lo que tenías que acostumbrarte. Si fallabas calle, era muy difícil ponerla en green. Y yo creo que eso fue la clave, yo creo que los dos primeros días, incluso el tercero, no la puse en calle lo suficiente y me costó mucho ser agresivo. Por ejemplo, el hoyo 10, que es un hoyo en el que si ponía la bola en calle, incluso con el hierro 4 era un wedge, pegué drive, fallé la calle todos los días y lo pasé mal los cuatro días. No, y un hoyo muy corto, que a priori no tiene nada. Así que es un ejemplo de un poco el truco que tenía el campo. Sí que es verdad que yo creo que si es un campo al que volvemos más años, una vez lo hemos aprendido, sí que haremos menos, pero se nos complicó. Me costó un poco más acostumbrarme. Una vez llegué al domingo y me fue mejor, pero me costó un poco demasiado acostumbrarme a cómo reaccionaba la hierba y los greens, y eso fue al final lo que me costó la semana.

P: ¿Cómo asimilas lo de la semana pasada? Parecía que desde la primera ronda no iba a salir la cosa, pero aun así fuiste capaz de luchar duro para acabar en el top 20.

Jon Rahm: Sí, ya lo he comentado un poco en español, siento que me estoy repitiendo. La verdad es que es más… no sé por qué no conseguí adaptarme a cómo reaccionaban los greenes. Me costó mucho adaptarme a la hierba, tanto a la reacción de la hierba como a predecir cómo iba a salir la bola en algunos golpes. Creo que el domingo por fin lo descifré un poco, pero si tengo que volver a los primeros días, el problema fue que no cogí suficientes calles. Definitivamente llegué pensando, al ver lo corto que era el campo y las opciones de birdie que íbamos a tener, que el resultado ganador estaría en torno a 20 bajo par, y creo que para todos fue un choque ver lo altos que acabaron siendo los resultados. Y fue precisamente por eso. Era muy difícil parar la bola en el green con cualquier palo si estabas fuera de la calle. Los wedges no cogían nada de spin hacia atrás para lo blandos que estaban. Simplemente era un tipo de hierba diferente alrededor de los greenes. En mi caso, me costó un poco más de lo que me hubiera gustado descifrar el campo, y eso acabó siendo mi perdición.

P: ¿Es un alivio poder venir inmediatamente a un campo que no solo está en casa, sino que la última vez que lo jugaste firmaste una tarjeta de 65 golpes sin bogeys?

Jon Rahm: Sí, eso fue la última vez. Este campo no regala ese tipo de vueltas muy a menudo. Hay que ganárselas. Fue un domingo increíble, jugué un golf espectacular. Siempre es bonito volver a casa. Este es el momento cumbre del año para mí y para los demás españoles. Ha sido muy especial. Sergio es uno de los pocos jugadores en la historia que realmente tiene una presencia ganadora en este campeonato. Creo que ha ganado cuatro veces distintas, y se nota porque este campo es increíblemente difícil. Es muy revirado. Tienes que jugar un golf sensacional. Realmente se adapta a sus puntos fuertes porque es un pegador de bola increíble y un maestro con viento, pero aun así, hay que salir ahí y hacerlo, y nunca es fácil ganar en casa. Por todo eso, siempre vengo con un extra de motivación, porque es una semana muy especial.

P: Cambiando completamente de tema, ¿cómo crees que cambiará la paternidad a Tyrrell? ¿Se volverá más tranquilo ahora?

Jon Rahm: No tengo ni idea. No lo sé. No sé cuánto cambia nuestra forma de ser una vez que te conviertes en padre. En mi caso he aprendido algunas cosas porque me veo muy reflejado en mis hijos, y ver ese reflejo de ti mismo a veces te hace reflexionar. Pero no sé cómo le va a cambiar a él. Espero que no le cambie. Es un jugador fantástico, un gran amigo y un gran ser humano. Si puede aprender algunas cosas sobre sí mismo, sería fantástico, eso le mejoraría no como golfista sino como persona, sería genial. Pero yo no le pediría a Tyrrell Hatton que cambiara por nada del mundo. Es un gran amigo y es especial tal y como es. No cambiaría nada.

P: Bryson ha asumido un papel protagonista a la hora de intentar asegurar inversiones para LIV y está asistiendo a reuniones de con Scott, etc. ¿Cuál es tu opinión al respecto y estás asumiendo tú un papel similar?

Jon Rahm: Yo no, no. Lo he dicho en español y no sé bien cómo traducirlo al inglés. En mi caso, sería más una situación de «zapatero a tus zapatos». No sé nada de negocios. Nunca voy a pretender saber nada de negocios, y si estuviera en una presentación de negocios, no tendría ni idea de qué decir. Mi trabajo es jugar al golf, y ya diré que bastante difícil es de por sí, especialmente esta semana. Pero si algún jugador que sabe lo que hace está dispuesto a hacer ese tipo de cosas, creo que solo puede ayudar. Tener la perspectiva de un jugador en una reunión así puede ayudar, y estoy abierto a cualquier sugerencia posible, pero también diría que yo no tengo el tiempo libre que tiene Bryson para estar volando por todo el país para asistir a reuniones, con tres niños pequeños y otro en camino. Aunque quisiera, no sé si podría hacerlo.

P: Se habla de que el golf por equipos podría convertirse en una parte aún más importante de lo que hace LIV en el futuro, teniendo torneos que no sean necesariamente por golpes individuales . Obviamente ya hacéis eso una vez al año de momento, pero ¿recibirías de buen grado tres, cuatro o cinco torneos exclusivamente por equipos en los que compitáis como uno solo en lugar de jugar vuestra propia bola por vuestro propio dinero?

Jon Rahm: A ver, es bastante similar a lo que ya hacemos ahora como equipo. Es un aspecto que ayuda. En mi caso, la semana pasada, el domingo ya no tenía opciones reales de competir por la victoria individual, pero aun así quería hacer un buen resultado para el equipo, para que el equipo terminara lo más arriba posible. En cuanto a eso, no creo que cambie para nada mi mentalidad o la forma en que afronto un torneo. Sigues necesitando o queriendo hacer el resultado más bajo posible, ya juegues de forma individual o en equipo. Pase o no pase, no creo que mi planteamiento cambie en absoluto.

P: Caleb Surratt se ha clasificado para su primer Major. Obviamente tú lo trajiste al equipo y lo metiste en LIV. Cuéntame qué sientes al verle alcanzar ese hito. Además, Shinnecock Hills es un lugar imponente para debutar en un Major. ¿Le vas a dar algún consejo antes de ir, y cómo valoras su futuro como jugador a medida que se desarrolla?

Jon Rahm: Seamos sinceros, jugar tu primer Major en Shinnecock Hills va a ser un baño de realidad. Sinceramente, no creo que… ni siquiera puedo empezar a hacerle entender lo que va a ser esa semana. Esa semana es única. Sé que va a ir la semana que viene a ver el campo antes, y desde que lo vea el martes y el miércoles hasta que pinche la bola en el tee el jueves, va a cambiar tanto que no sé si puedo hacerle entender lo difícil que va a ser. No creo que haya jugado nunca un torneo en el que nadie haya terminado bajo par, como en el último U.S. Open allí. Ese año se ganó con 9 sobre par. Y el jueves y el viernes técnicamente podrían haber preparado el campo más difícil, como hicieron luego el sábado. Voy a intentar que lo entienda. En mi caso, cuando tenía su edad, todavía no sabía cómo procesarlo, y creo que para entonces ya había jugado algunos Majors. Lleva un tiempo. Es como cuando eres niño; tienes que caerte unas cuantas veces antes de aprender a caminar, y este podría ser el caso también. Pero es un jugador fantástico. Ha crecido muchísimo en los tres años que lleva con nosotros. Alguien que realmente no había viajado por el mundo, que solo había salido de EE.UU. una vez para ir a Escocia (por lo que nunca en su vida había estado en un país donde no se hablara inglés), y que ahora está viajando por todo el planeta, conociendo nuevas culturas y pasando por las dificultades de viajar, donde desafortunadamente durante dos años tuvo la peor suerte que he visto en mi vida con los viajes. Ha tenido que madurar rápido, y lo ha conseguido. Ha jugado la previa de Dallas un par de veces, y creo que los últimos dos años jugó bien pero se quedó a las puertas. Sé que se quedó destrozado cuando hizo bogey en su último hoyo y pensó que estaba fuera, y luego entró y se lo acabó ganando en el playoff. No creo que hayamos visto todavía ni de lejos lo mejor de Caleb Surratt. Nos enseñó un poco en el JCB el año pasado, pero es capaz de mucho más. Espero que ver ese U.S. Open desate un poco de lo que es capaz de hacer, porque es un gran jugador.



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